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Opinión

[OPINIÓN] El clásico de la jornada

Elkin Carbonó López

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Tuvo que ser la naturaleza la que, en tiempo real, aflorara las mentiras que habían mantenido invicto por casi ocho años a los estrategas de la corrupción.

En un juego con pocos precedentes en su registro, se enfrentaron el fuerte equipo de la corrupción contra la noble y justa escuadra de la naturaleza, y ninguno de los asistentes al espectáculo, pudo siquiera dimensionar, en principio, que asistían al triunfo rotundo e inexpugnable del fenómeno natural que goleaba sin clemencia a una escuadra de corruptos que durante los últimos casi ocho años, había vencido categóricamente a cuanto rival, osó enfrentarlos.

Todo ocurrió, minuto a minuto, en el estadio Sierra Nevada de Santa Marta, frente a la crónica deportiva que trasmitía el hecho y frente a otros reporteros que cubren el acontecer diario de una ciudad sistemáticamente polarizada, llena de mentiras, de odios y de cinismo; pero también de poca reacción colectiva para la defensa de sus propios derechos.

La corrupción estaba integrada por los de siempre, los mismos que en los últimos casi ocho años han administrado la plata de los samarios con tácticas sofisticadamente falsas y que se han armado hasta los dientes para no dejarse vencer y mantener un invicto que no les sonroja las mejillas, ni los acerca a lo vergonzoso.

En partidos anteriores, el equipo de la corrupción, ha vencido a rivales encopetados: vencieron al férreo equipo de la justicia, a la robusta nómina de los escrutadores ciudadanos, al casi extinguido equipo de la prensa valiente e hidalga y a otros más.

El escenario donde gota a gota se empezaba a cuajar la historia, no estuvo jamás por debajo de la cosmetología del clásico de la jornada. Empecemos por recordar los costos de la obra: Todo inició con una asignación de 52 mil millones de pesos, por allá cuando corrían las brisas de enero en el 2017 y con la promesa de terminarla en tan solo 12 meses.

El equipo de los corruptos, que ha administrado los destinos de la ciudad en los últimos casi ocho años, una vez más incumplió sus promesas. Al contrato inicial para construir el Sierra Nevada, le adicionaron una cuantía cercana a los 9 mil 600 millones de pesos en septiembre del mismo año, luego tras otro incumplimiento, otra vez el equipo de la corrupción, esquilmó recursos y adicionó esta vez, más de 6 mil millones de pesos; en total el escenario que vio caer por primera vez al equipo de los corruptos, arrojó un costo de más de 67 mil 600 millones de pesos.

Tuvo que ser la naturaleza, la escuadra encargada de vencer a los corruptos delante de los asistentes al estadio y frente a los consumidores de la moderna hipermediatización que nos gobierna.

En el clásico de la jornada, la evidente derrota que sufrieron los corruptos y que los puso a temblar, supuso no solo la pérdida de un partido que jamás programaron, sino que los movió hacia las calculadoras que los tienen hoy, haciendo cuentas y convirtiendo cada gota en votos, como si se tratara de la matemática elemental que un día nos enseñaron nuestros profesores ancestrales.

Tuvo que ser la naturaleza la que, en tiempo real, aflorara las mentiras que habían mantenido invicto por casi ocho años a los estrategas de la corrupción, que aún no entienden cómo terminaron inmersos en una disputa que jamás programaron.

Escrito por:

Elkin Carbonó López

Elkin Carbonó López

Comunicador Social - Periodista Consultor en Marketing Político y Comunicación Estratégica Capellán Internacional con énfasis en DD HH Magíster en Derechos Humanos, Gestión de la Transición y Posconflicto Licenciado en Resolución de Conflictos

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